¿dóndevamossindepilar?


Saturado de miseria
20.noviembre.07, 11:00
Filed under: compromiso, derechos humanos, dicen, fauna, flora, lugares, pobreza

Es la única forma de definir cómo terminé el lunes pasado. El Instituto María Auxiliadora de Tegucigalpa (mi hogar aquí) tiene un turno de tarde (vespertina) al cual asisten alumnas becadas por su especial situación de escasez de recursos. Las hermanas me ofrecieron acompañarlas a las visitas que hacen dentro del proceso de selección de becarias. Las visitas serían durante toda la semana aunque yo sólo pude acompañarlas de lunes a jueves porque el viernes viaje a San Pedro Sula.

Si las visitas las empezamos a hacer a las 8 de la mañana el lunes, debo reconocer, que a las doce del medio día, estaba emocionalmente hundido, estaba saturado de miseria; y todavía me quedaban cuatro horas del lunes, y todavía me quedaban tres días más de visitas. Creo que no puedo describir las sensaciones, las percepciones y las impresiones que me asaltaron durante esas primeras horas. Ni tengo palabras, ni tengo imágenes, lo siento.

Pero a todo se acostumbra uno ¿no? Y en las visitas nos acompañaba Don Carlos, una persona que dejó todo por dedicarse al servicio a los demás. Sí, como suena. Don Carlos me invitó a acompañarle el martes, junto a otro grupo de voluntarios al reparto de cenas que organizan las Misioneras de la Caridad por los barrios más pobres de Tegucigalpa. No quiero discutir sobre la idoneidad o no del asistencialismo, no viene a cuento. Dicen que la Madre Teresa de Calcuta, uno de los días que salía a trabajar a las cuatro de la mañana con los más pobres entre los pobres de Calcuta, se encontró el cuerpo de un anciano al que ya estaban devorando los gusanos. Ella empezó a limpiar al anciano moribundo cuando él abrió los ojos y pregunto a la Madre Teresa por qué hacía eso. Ella, sin dejar de atenderle, le respondió: “porque Cristo no puede estar así”. Le llevo a la casa y le cuidó hasta que, unos días después, tuvo una muerte digna.

Del martes noche tengo algunas palabras y algunas imágenes. Algunas palabras de ejemplo son: niños, hambre, frío, lluvia, prostitución, resistol (pegamento), abuelita… Y las imágenes salieron en un semanario católico este fin de semana. No las he conseguido, si las consigo actualizo el post. Lo que sí he encontrado ha sido un vídeo sobre resistoleros…

El miércoles, después de las visitas de ese día, Don Carlos me llevó a Casa Belén, un lugar de encuentro para alcohólicos donde reciben terapia, asistencia médica primaria, un plato de comida y educación para adultos. Y en el futuro también podrán asearse, aprender algún oficio en el taller y realizar actividades de ocio. Todo gracias a un par de hermanitas y voluntarios de la ONG hondureña con tirón español ACOES.

Punto y aparte. He subido a cincuento el comienzo de un relato de Isabel Allende con el que me identifiqué mucho cuando lo leí. Creo que los escritores latinoamericanos tienen una sensibilidad especial y, en relación con esto, no voy a hacer ningún comentario sobre el asunto de Chávez y el rey en la pasada Cumbre Iberoamericana, pero sí voy a recomendar la lectura del siguiente artículo de OPINIÓN de Mario Vargas Llosa.

Y otra vez cambio de tema. El sábado, en mi viaje a San Pedro Sula, visité el merendón, una cordillera considerada el pulmón de esta ciudad. Una reserva forestal que, en mi opinión, es casi un homenaje al equilibrio ecológico. Y hablando de medio ambiente, os he subido el trailer de Refugiados de la Tierra, un documental sobre cambio climático que está a punto de terminar de producir Rebequita con la Fundación Escenarios de Solidaridad.

Y ya por último, de verdad: hace unas semanas mencioné un concuurso de fotografía de www.idealistas.org. Pues bien, yo me animé y mandé una foto así que ya me podéis votar en esta dirección. El inconveniente es que hay que registrarse. Si véis alguna foto mejor que la mía (que las hay, y muchas) no votéis :p

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Fíjese que…
13.octubre.07, 16:00
Filed under: cultura precolombina, dicen, flora, lugares, Uncategorized

Así se debe comenzar cualquier locución digna de ser escuchada (proposición, disculpas, excusas, información…) y si no lo haces, corres el riesgo de que no te escuchen o de que lo que digas no se valore. Y a mí me parece bien porque fíjense que ayer se celebró aquí el Día de la Raza, nombre con el que ya no se celebra en España la conmemoración del avistamiento de tierra por Rodrigo de Triana hace 515 años, ni con el que tampoco se celebra en Venezuela, donde en 2002, Hugo Chávez decidió que el 12 de octubre era el día adecuado para celebrar el Día de la Resistencia Indígena. Y un par de años después sucedió esto. Y fíjense que yo el Día de la Raza estuve en El Paraiso, o al menos eso ponía en el desvío que cogimos. El Paraiso es un trocito de playa entre una selva montañosa (o montaña selvática) y el mar Caribe. ¿Y cómo se llega a El Paraiso? Pues bien, lo único que hay que hacer es portarse muy bien para que algún angelito se apiade de uno, le monte en un coche, le lleve a Puerto Cortés y desde ahí, siguiendo la costa, a Omoa. Por lo demás, y para mi sorpresa, en El Paraiso se habla de lo mismo que se habla en la tierra: de Dios, de la delincuencia, de la corrupción, de lo bueno que es ser bueno y de lo malo que es ser malo. Y fíjense que además de selva y caribe en El Paraiso también hay aracranes, al menos había uno, algo extraño porque siempre van en pareja, o eso dicen; de todas formas yo me encargué de convertirlo en dos, medio para el suelo y medio para mi chancla, soy un asesino, lo sé. Y no sólo son los aracranes los que se me olvidaron enumerar el otro día en el minizoo, también se me olvidó mencionar a las luciérnagas intermitentes, custodias del zacate que hay delante de mi cabañita, que las noches más oscuras consiguen hacerme creer que el cielo se ha desplomado.

Y fíjense que estuve en el Fuerte de San Fernando, levantado hace dos siglos y medio en Omoa por los españoles para defender… en fin… el tiempo es un chivato cabrón que nos pone en nuestro sitio (Poncho K). Y si en vez de ayer, hubiera estado hace 250 años me habría entretenido liándome a cañonazos contra los piratas ingleses… o quizá, iría ataviado con un parche en el ojo y una guacamaya en el hombro y estaría en un camarote con Sir Francis Drake planeanado cómo saquear Omoa, quien sabe; seguramente habría estado tumbado en una hamaca viéndolas venir como las plantas dormilonas, también llamadas mimosas; me encantan los dos nombres y ha sido otro maravilloso descubrimiento: una plantita que cuando la tocas se cierra sobre sí misma, tiernísimas, daban ganas de comérselas o, mejor aún, de hacerse un té con ellas, que, por cierto, fíjense que, según cuentan, el té de dormilona tiene un efecto narcótico potentísimo. Y no, no lo he probado… todavía.



Niño tormenta
8.octubre.07, 13:00
Filed under: dicen, enfermedades, fauna, flora, pobreza

Éste es el mes de las tormentas en San Pedro Sula. Al menos eso dicen. Queda ya menos para que acabe la estación lluviosa. Aquí no todas las calles están pavimentadas y os podéis imaginar los trastornos que provoca el agua. He sido muy positivo al decir que no todas las calles están pavimentados. Digamos que en la Colonia Sandoval Sorto casi todas las calles están sin pavimentar. Por cierto, esto es parte de la Colonia Sandoval Sorto, donde vivo, os podéis dar un paseo:

Ver mapa más grande

Pues como os decía, cuando llueve se forman unas lagunitas muy interesantes, porque, además de que las calles son de tierra, están llenas de agujeros. ¡Ah! Y roban las tapas de las alcantarillas; las de piedra y las metálicas, no me preguntéis por qué. Así que son toda una aventura estas calles. Pero bueno, estábamos con lo de los charcos. Os puede parecer una tontería, pero hay charcos casi perennes, lo que supone agua estancada e insectos, es decir enfermedades. Como ya sabréis los mosquitos (aquí zancudos) transmiten bastantes enfermedades, entre ellas algunas graves como el dengue (hemorrágico) y la malaria. Y bueno, no son los únicos animalitos con los que se convive aquí. Yo en mi cabañita ya he tenido visitas de algunas arañitas y hasta de un ratoncito anoche. Por aquí también se pueden ver iguanas y garrobos (el macho de la iguana); gecos, que son algo parecido a las lagartijas pero que hacen un sonido parecido al unos besitos y que además son importadas de algún país asiático, en principio porque se comen a los mosquitos en las maquilas (fábricas) reduciendo así la transmisión de la malaria (o eso cuenta la leyenda). Y también hay una especie de hormigas de culo gordo que aquí llaman zompopos que hacen unas zompoperas bajo tierra bastante profundas; me han contado que hace unos meses murieron tres personas que se colaron en una zompopera. No sé si será verdad, este blog cada vez se parece más a la película Big Fish. Y siguiendo con bichos, cuando estuve en Copán Ruinas vi guaras o guacamayas (que es el pájaro nacional de Honduras) y guatusas. Otro animalito que se puede ver es el tacuacin, que se alimenta de gallinas y por lo visto está muy rico. Si lo pruebo ya os contaré. Por cierto:

Port Royal: 34… 7

Barena: 1… 2

Salva-Vida: 0

Imperial: 0

Importación: 1

Y poco más, que poco a poco esto sale para delante, que cuando el diablo no tiene nada que hacer con el rabo mata moscas y cuando el cooperante no tiene nada que hacer con los güirros se entretiene. Va pues.