Pues cuando la gente se harta al final se acaba movilizando. Eso está pasando hoy en un país donde tres millones de habitantes (de los siete millones y medio que hay) pasan hambre. Un país donde las 2.400 lempiras de salario mínimo (80 €) sólo cubre un 57% de la canasta básica alimentaria (maíz, frijoles, arroz, pollo y leche). Un país cuyo gobierno no sabe qué ha hecho con los 3,7 millones de dólares de deuda condonados. Un país que tiene el 70% de su población sumido en la pobreza y la indigencia.
Y es que hoy me he despertado con el sonido de los helicópteros vigilando Tegucigalpa y la mañana ha continuado con los gritos de “¡El pueblo unido jamás será vencido!” o “¡A-ler-ta! ¡A-ler-ta!”. Es lo que tiene vivir relativamente cerca de la casa presidencial. En España ya casi no nos acordamos de los piquetes, las pintadas, las bombas lacrimógenas y todo ese universo que se ha ido esfumando a medida que nos hemos ido acomodando. Supongo que desgraciadamente mañana será otro día normal.
Noticia en AOL Latino y otra más
Noticia en El Heraldo y otra más
________________________________
Envia este post a tus enemigos
________________________________
No hay comentarios por mucho
Deja un comentario
Deja un comentario
Línea y párrafo se rompe automáticamente, direcciones email nunca se muestran, permitido:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>












